Al principio, las maras se integraban principalmente con varones. Una posterior encuesta mostró que había una cantidad considerable de mujeres. El número de muchachas que se unen a las maras, o incluso las fundan, parece aumentar.
Ellas son integradas, con el simple objeto de ser utilizadas para disimular frente a la policía.
“Al ver la persecución de que están siendo objeto los pandilleros, prefieren esconderse y utilizar a las mujeres para que les lleven ropa, comida y otros enseres”, señaló Emilio Goubaud, director de Aprede.
Los mareros están involucrando a mujeres, pues ellas pueden realizar tareas por ellos, sin llamar la atención, comentó Alejandra Vásquez, coordinadora del Movimiento.
“Los pandilleros están utilizando a este sector, pues toman en cuenta la falta de recursos, fracaso escolar y falta de oportunidades”, expresó Goubaud. Por esta situación, agregó, las mujeres se están integrando a estos grupos, como una forma de vivir mejor.
Actualmente en El Salvador y Guatemala ya hay maras en las que el número de chicos y chicas se aproxima. Y aunque en la mayoría de las maras, las mujeres tienen una posición subordinada, hay algunas en las que son dirigentes y gozan del respeto de los hombres.

No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada